jueves, 30 de julio de 2015

LOS AMANTES


Mil astros, millones de estrellas
La Vía Láctea resplandece
Una vez cada cierto tiempo
En este minúsculo sistema nuestro
Dos planetas se reúnen
Uno, el mayor y más espléndido de todos
El otro …nuestro azul y brumoso Venus
Nuestra amada estrella vespertina
Aquella que deleita y guía
Después de eternidades en el tiempo
Estos astros se reunieron nuevamente
Cuenta la brisa que proviene de lo etéreo
Que el poderoso Júpiter, transitando el firmamento
Ha llegado hasta la doliente bruma de Venus
La encontró girando lágrimas celestes en su bruma
Y preguntó azorado:
--Porqué lloras entre nieblas silenciosa?—
--Porque desde el inicio de los tiempos he estado sola
Más mi corazón estremecido llora
Aquel astro poderoso que de a tiempos me enamora,
Y simplemente su partida mi corazón entristecido añora,
Sin embargo, el me ignora—
--Que te ignora bella Venus?
Pues no creo, desde sus entrañas más profundas,
Los sentimientos también afloran.
Dama eterna, nebulosa y azulina
Porque piensas que el más grande de los astros
Apura el tiempo a través de toda órbita
Para contemplar a la belleza que tanto adora?
Con la Tierra por testigo y la Luna que está próxima
He de decirte bella mía, que tu eres la elegida—
--Pero has de irte…dejándome en este espacio sola—
--Ya lo sé mi lágrima del firmamento
Pero te dejo el resplandor eterno
Que aquellos de la Tierra guardan
En sus miradas y promesas en secreto
Y nuestro brillo perdura en su recuerdo
Ya nos llaman Los Amantes
Y dime mi preciosa etérea
Que es para nosotros el transcurrir del tiempo?
Son solo instantes en el espacio de lo eterno
Amémonos pues, en el magno firmamento
Y prometamos esperarnos
Hasta el próximo de nuestros de nuestros encuentros—
Júpiter la abraza poderoso entre destellos
Venus sonríe y brilla vespertina
Los Amantes del Firmamento….
MARCELA ISABEL CAYUELA
(Derechos Reservados) Julio 2015
Argentina

MI ENTREGA

MI ENTREGA
Una cadencia…
Una palabra…
Estrella fugaz,
Una lágrima en la galaxia
Sonido a brisa en la marea
Destello de la luna,
Multiplicándose en millares
Un sentimiento
Algún recuerdo
Más de una ausencia
Miradas que se pierden
Horizontes infinitos
Océano de sales y misterios
Devuélveme la vida
Regresa mi sonrisa
Colma mi cuerpo de caricias
Tu espuma entre mis manos
Las olas en mis piernas
Y avanza mi cuerpo inerme
A fundirse con tu vida
Que es hoy mi única compañía
Laúd que suena en mi memoria
Versos que esparcí en el viento
Noche diáfana…
Luna y mil estrellas
Y mi cuerpo que se hunde
Deslizándose en tu regazo
Océano que me amas
Envuélveme en la negrura de tu abrazo
Ya no quiero contemplarte
Quiero de ti ser parte
Y unidos cual amantes pasionales
Cantemos juntos a las playas
El cantar de los cantares
Inspirando a los poetas
Aquellos versos nunca escritos
Que mi alma ha cobijado mustios
Silentes, desolados, sempiternos
Guardados en éste corazón
Que hoy, junto a mi vida
Enamorada y ciega yo te entrego
Y fue mar…
Y fue universo…
Y llovieron lágrimas del cielo.
MARCELA ISABEL CAYUELA
(Derechos Reservados) Julio 2015
Argentina

miércoles, 29 de julio de 2015

VILLANO INDIFERENTE



Cuanto duele el dolor que emana
De aquellas injusticias desoladas
Cubre el llanto la mirada
Ronda un vuelo de palomas
Silenciosas palabras apenas susurradas
Entre sombras y paredes congeladas
Vacíos vientres de comidas anheladas
Duermen niños solitarios
Pan y agua…y muchas lágrimas
Añorando noches cálidas
Cobijados con sucias mantas
Roban, piden, lloran, dañan
Ya no importa…son solo almas
Indiferentes a su ruina las miradas
Abandonan la inocencia,
Allí entre la mugre amontonada
Y pasa hueco el caminante
Esquivando la mirada
Reprimiendo la conciencia
Acallando la palabra
--No tengo cambio!
--Chico no molestes!
Y sigues tu camino allí dejando
Sus infancias destrozadas.
Por las noches los adultos
Duermen cómodos
Sus cabezas sobre almohadas
Mientras ellos, pordioseros
Un par de cartones los abrigan hasta el alba
Crudo invierno en temporada
Los castiga cruenta más de una helada
Tú enciendes la calefacción en tu morada
Ellos soplan sus manitas muy heladas
Te levantas abrigado en las mañanas
Mientras a ellos los labios les sangran
Tras morderlos tiritando
Tras el frio de las madrugadas
Tú te subes a tu coche
Ellos rascan las migajas
Dejas dormir tarde a tus pequeños
Ellos duermen tarde,
Porque a veces no despiertan
A tus hijos visita el hada de los dientes
A ellos se los lleva piadosa el hada de la muerte
Y así pasan los días tan vigentes
De injusticias y abusos tan imponentes
Mientras tú vives indiferente
Ellos solo quieren pan caliente
Dime Dios, tu que has pensado
Hacer con nosotros los villanos más perennes
Mientras ellos sufren impotentes.
Este abandono eterno de la gente.
MARCELA ISABEL CAYUELA
(Derechos Reservados) Julio 2015 - Argentina

martes, 28 de julio de 2015

CRISIS

CRISIS
Ganas de estallar
Ganas de gritar
De romperlo todo en mil pedazos
De morir, destruir, partir
Correr con toda fuerza contra el viento
Asesinar el aire con un hacha
Destrozar los vidrios con las manos
Y el silencio a gritos desgarrados
Ganas de matar estrangular
Arrebatar alientos
Despedazar paredes
Cortarme a destajo el pelo
Prenderle fuego a mis escritos
Vaciarle ácido a mi rostro
Salir a la calle a romper coches
Insultar vecinos
Apuñalar mi cuerpo
Beberme todos los licores
Inundar mi cuerpo de veneno
Arañar mi piel con las uñas de mis manos
Y arrojar a la perrera mi pellejo
Decirle adiós a mis amigos
Salir de toda red y quemar mis contraseñas
…En fin…Necesito una camisa de fuerza.


MARCELA ISABEL CAYUELA
Un día de esos

FINAL


Una estrella allí en el cielo
La esperanza en la mirada
Una caricia que se añora
Un amor que se ha perdido
Manos trémulas, fracaso en vilo
Llanto desconsolado de los cielos
Desgarra un corazón doliente
Palabras que se pierden
En recuerdos ya marchitos
Una lápida a los sueños
Y esa ausencia como daga
Que se incrusta aquí en mi anhelo
De tenerte y no perderte
Entre la bruma de los siglos
Lágrimas inertes…
Que se funden con mi océano
Que me espera, que me llama
A la espera de abrazarme
Por siempre y para siempre.
MARCELA ISABEL CAYUELA
Julio 2015 - Argentina

EL VIEJO ALCIDES


Alcides brota del parque oscuro, donde se esconde de la gente en las mañanas.
Solo al caer la noche surge mugriento hasta sentarse en aquella banca solitaria.
Bajo la luz difusa de una farola amarillenta, deja de sentirse tan decrépito, harapiento y hasta cobarde.
Siempre por las noches, la misma vieja banca. Esconde su rostro tras crecida barba, y los ojos tras el vidrio licor de su mirada.
Alcides defiende su espacio con gruñidos a quien pasa.
De repente y como cada noche, se ilumina sorpresiva la expresión ruda de su cara; esboza con esfuerzo una sonrisa, aun tras la crecida barba.
Es una joven la que ahora pasa, siempre la misma, caminando apresurada. Negro y largo su cabello, figura esbelta, sonrisa cálida. Siempre hablando por teléfono, libros de facultad colgando del bolsón sobre su espalda. Cuando más de una cuadra ella avanza, Alcides se yergue de su asiento y la sigue apretado contra las sombras de las casas.
Siempre en la misma esquina, él se detiene mientras ella entra a su casa.
Entonces Alcides percibe el aroma que surge desde la ventana; olor a comida recién preparada, apenas escucha las voces animadas…y recuerda, cuando aquel día se marchó de aquella humilde morada. Se humedecen sus ojos evocando aquel momento de su partida hace ya como 15 años y esa pequeña niña de blanca sonrisa y negra cabellera larga corriendo detrás de él muy angustiada –No te marches! No nos dejes papá aquí abandonadas!
Se apagó la luz de la ventana. Alcides emprende su retirada, sin notar que una mujer mayor lo miraba detrás de las cortinas allí en la ventana. Él con la espalda cada vez más encorvada y el llanto que le baña hasta la barba.
Una vez y ya de vuelta a su solitaria y hedionda banca, seca sus lágrimas con las mangas ya saladas. Busca el licor que le adormece el alma. Bebe un largo…muy largo trago y vuelve a gruñir a todo aquel que pasa.
Más tarde se duerme sobre las heladas tablas. Esperando esconderse, en la mañana.
MARCELA ISABEL CAYUELA
(Derechos Reservados)Julio 2015-Argentina

domingo, 26 de julio de 2015

JURAMENTO


Cuentan Los mares, los tiempos, los abismos
Que un amor se dijo eterno, un día frente al viento
Con el cielo por testigo, un abrazo y un largo beso
Cuentan los dioses, las galaxias
Sobre este amor que enfrentó a la muerte y a todo contratiempo
Perduró en la brisa, los espacios, las palabras
Soportó tormentas, desafiando desencuentros
Hasta un día en que recrudeció el invierno
Y la muerte aciaga visitó su nido en lecho
Arrebatando desgarrado el sutil aliento
De una de las mitades de este amor eterno
Envuelta en negro manto, una de esas almas se elevó hasta el cielo
Dejando mustia y desolada a la otra, aferrada a su recuerdo
Cuentan los mares, los tiempos, los abismos
Que un río de lágrimas llovió desde el universo
Confluyendo en cause con el llanto de océano
Convirtiéndose en uno, un solo cause en sentimientos
Transmutando en nueva vida aquel encuentro
Y hoy se esconden de este mundo cruel y sempiterno
En un páramo inmortal donde revive su amor etéreo
Entre la brisa que son risas de un favor divino y pleno
Protegidos por los dioses, las galaxias, confirman de su amor el juramento
Y ahora viven…más allá del tiempo
Enlazados en fuerte abrazo…y el mismo largo beso

MARCELA ISABEL CAYUELA
(Derechos Reservados) Julio 2015 – Argentina.